Me encantaría decirte que soy el Oráculo de Delfos y doy muy buenas respuestas o que sé que existe un destino inevitable, pero si no recuerdo mal, incluso las famosas Moiras tenían sus límites. Además, estoy convencida de que buscar respuestas en equipo es inmensamente más rico y efectivo que hacerlo en solitario.
Por eso, si bien no tengo dotes adivinatorias, lo que sí se me da mejor es indagar, hacer preguntas y destacar el conocimiento y la sabiduría de las personas, equipos y organizaciones. Activar, mediante metodologías, lenguajes, espacios atractivos y preguntas a las personas que, conjuntamente, quieren reflexionar, pensar sobre algo, generar un cambio o diseñar nuevas propuestas.
Todo ello, desde una perspectiva de género y justicia social. ¿Cómo, si no, podrían darse procesos de transformación real y con impacto?

